jueves, 2 de febrero de 2012

Cuando Buscar Ayuda para su Hijo/a


 
Cuando hablamos de problemas psicológicos en los niños/as tenemos una gran complicación al tratar de identificarlos. Es relativamente fácil saber cuando un niño/a tiene fiebre o presenta dolor estomacal; sin embargo es mucho más difícil reconocer síntomas que nos señalen un problema de índole psicológico en un niño/a. 
Usualmente son los padres los primeros en reconocer cuándo su hijo/a tiene un problema emocional o de comportamiento. Ellos son los principales responsables en detectar los cambios de conductas o comportamientos no habituales en su hijo/a. 
A continuación se señalan algunos síntomas que pueden ser útiles para reconocer un problema psicológico en su hijo/a:

EN NIÑOS/NIÑAS PEQUEÑOS
  • Cambios negativos importantes en el rendimiento académico.
  • Malas calificaciones, a pesar de hacer un esfuerzo notable.
  • Mucha preocupación o ansiedad excesiva, puede manifestarse en: 
    • Resistencia para asistir a la escuela
    • Al acostarse a dormir
    • Al participar en aquellas actividades normales para un niño/niña de su edad.
  • Hiperactividad, inquietud, movimiento constante más allá del juego regular.
  • Pesadillas constantemente.
  • Desobediencia o agresión persistente y conducta de oposición provocativa hacia las figuras de autoridad (principalmente padres o profesores)
  • Rabietas frecuentes sin motivo aparente.

EN PRE-ADOLESCENTES Y ADOLESCENTES
  • Cambios abruptos en el aprendizaje escolar.
  • Dificultad para enfrentar los problemas o actividades diarias.
  • Cambios significativos en hábitos de dormir y/o alimenticios.
  • Frecuentes quejas somáticas (físicas)
  • Estado de ánimo y actitud persistentemente negativa, con frecuencia acompañado de:
    • Apetito pobre
    • Dificultad en el dormir
    • Ideas relacionadas con la muerte.
  • Abuso de alcohol o sustancias ilícitas.
  • Miedo intenso a engordar sin considerar su verdadero peso, purgar los alimentos o restringir la comida.
  • Pesadillas persistentes.
  • Amenaza con hacerse daño a sí mismo o hacerle daño a otros.
  • Se inflige heridas o es autodestructivo.
  • Arranques frecuentes de ira y agresión.
  • Amenaza con irse del hogar.
  • Viola de manera reiterada los derechos de otras personas de forma agresiva o no agresiva; reto a la autoridad, se ausenta de clases, roba o se involucra en actos vandálicos.
  • Pensamientos, creencias y sentimientos extraños o comportamiento poco usual.

Estos síntomas pueden ser la manifestación de un problema psicológico complejo. A modo general, en los niños y jóvenes los más comunes son los siguientes:
  • Trastorno por déficit atencional, con o sin hiperactividad
  • Depresión 
  • Trastornos ansiosos
  • Trastornos de Conducta
  • Trastornos alimentario

Cualquiera de estos problemas pueden interferir, de menor o mayor manera, el funcionamiento coditiano del niño/a tanto en su hogar como en la escuela o con su grupo de pares.
Es por ello que ante las primeras señales de cambio en el comportamiento "normal" del niño debemos activar una alarma, acercarnos a él y conversar sobre sus sentimientos.
Si los problemas persisten por un período de tiempo extensivo y especialmente si otros involucrados en la vida del niño/niña están preocupados, es importante consultar a un Siquiatra Infantil o un Psicólogo Infanto-Juvenil, pues pueden ser de gran ayuda.