Cuando
hablamos de problemas psicológicos en los niños/as tenemos una gran
complicación al tratar de identificarlos. Es relativamente fácil saber
cuando un niño/a tiene fiebre o presenta dolor estomacal; sin embargo es mucho
más difícil reconocer síntomas que nos señalen un problema de índole
psicológico en un niño/a.
Usualmente
son los padres los primeros en reconocer cuándo su hijo/a tiene un problema
emocional o de comportamiento. Ellos son los principales responsables en
detectar los cambios de conductas o comportamientos no habituales en su
hijo/a.
A
continuación se señalan algunos síntomas que pueden ser útiles para reconocer
un problema psicológico en su hijo/a:
EN
NIÑOS/NIÑAS PEQUEÑOS
- Cambios negativos importantes en el rendimiento académico.
- Malas calificaciones, a pesar de hacer un esfuerzo notable.
- Mucha preocupación o ansiedad excesiva, puede manifestarse en:
- Resistencia para asistir a la escuela
- Al acostarse a dormir
- Al participar en aquellas actividades normales para un niño/niña de su edad.
- Hiperactividad, inquietud, movimiento constante más allá del juego regular.
- Pesadillas constantemente.
- Desobediencia o agresión persistente y conducta de oposición provocativa hacia las figuras de autoridad (principalmente padres o profesores)
- Rabietas frecuentes sin motivo aparente.
EN
PRE-ADOLESCENTES Y ADOLESCENTES
- Cambios abruptos en el aprendizaje escolar.
- Dificultad para enfrentar los problemas o actividades diarias.
- Cambios significativos en hábitos de dormir y/o alimenticios.
- Frecuentes quejas somáticas (físicas)
- Estado de ánimo y actitud persistentemente negativa, con frecuencia acompañado de:
- Apetito pobre
- Dificultad en el dormir
- Ideas relacionadas con la muerte.
- Abuso de alcohol o sustancias ilícitas.
- Miedo intenso a engordar sin considerar su verdadero peso, purgar los alimentos o restringir la comida.
- Pesadillas persistentes.
- Amenaza con hacerse daño a sí mismo o hacerle daño a otros.
- Se inflige heridas o es autodestructivo.
- Arranques frecuentes de ira y agresión.
- Amenaza con irse del hogar.
- Viola de manera reiterada los derechos de otras personas de forma agresiva o no agresiva; reto a la autoridad, se ausenta de clases, roba o se involucra en actos vandálicos.
- Pensamientos, creencias y sentimientos extraños o comportamiento poco usual.
Estos
síntomas pueden ser la manifestación de un problema psicológico complejo. A
modo general, en los niños y jóvenes los más comunes son los siguientes:
- Trastorno por déficit atencional, con o sin hiperactividad
- Depresión
- Trastornos ansiosos
- Trastornos de Conducta
- Trastornos alimentario
Cualquiera de
estos problemas pueden interferir, de menor o mayor manera, el funcionamiento
coditiano del niño/a tanto en su hogar como en la escuela o con su grupo de
pares.
Es por ello que ante las primeras señales de cambio en el comportamiento
"normal" del niño debemos activar una alarma, acercarnos a él y
conversar sobre sus sentimientos.
Si los
problemas persisten por un período de tiempo extensivo y especialmente si otros
involucrados en la vida del niño/niña están preocupados, es importante
consultar a un Siquiatra Infantil o un Psicólogo Infanto-Juvenil, pues pueden
ser de gran ayuda.

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